Crema despigmentante facial: cómo elegirla
Las manchas en la cara son una de las preocupaciones estéticas más frecuentes en la consulta de dermocosmética de la farmacia. Aparecen por la exposición solar acumulada, por cambios hormonales, tras un granito o una herida, o simplemente con el paso de los años. Hoy existen cremas despigmentantes muy eficaces, pero elegir la adecuada depende del tipo de mancha, del tipo de piel y de la constancia con la que se use. Te explicamos qué tener en cuenta.
¿Por qué aparecen las manchas?
El color de la piel depende de la melanina, un pigmento que fabrican unas células llamadas melanocitos. Cuando reciben un estímulo —sobre todo la radiación solar, pero también las hormonas o la inflamación— pueden producir melanina en exceso y de forma desigual, y aparecen zonas más oscuras. Por eso cualquier tratamiento despigmentante actúa en dos frentes: frenar la producción de melanina y favorecer la eliminación del pigmento ya formado.
Tipos de manchas más frecuentes
- Léntigos solares: manchas marrones bien delimitadas que aparecen en las zonas más expuestas al sol, como la cara, el escote y el dorso de las manos.
- Melasma: manchas más extensas, de bordes irregulares, en frente, pómulos y labio superior. Se relaciona con factores hormonales —embarazo, anticonceptivos— y con el sol, y tiende a reaparecer.
- Hiperpigmentación postinflamatoria: manchas que quedan tras un brote de acné, una herida o una irritación, más frecuentes en pieles oscuras.
- Pecas: pequeñas manchas que se oscurecen con el sol y se aclaran en invierno.
Activos despigmentantes más eficaces
- Vitamina C: antioxidante e iluminadora, unifica el tono y protege frente al daño de la radiación. Ideal por la mañana.
- Niacinamida: reduce la transferencia de pigmento a las capas superficiales de la piel, es bien tolerada y también ayuda a calmar la piel.
- Ácido tranexámico: muy utilizado en el melasma por su acción sobre los mecanismos que estimulan la pigmentación.
- Ácido azelaico y ácido kójico: inhiben la enzima responsable de la producción de melanina; el azelaico es útil también en pieles con tendencia acneica.
- Retinoides: aceleran la renovación celular y ayudan a eliminar el pigmento acumulado. Se aplican por la noche.
- Ácidos exfoliantes, como el glicólico o el mandélico: eliminan las células superficiales pigmentadas y potencian la acción de otros activos.
- Otros activos, como el ácido tioxolona, la arbutina o los extractos vegetales despigmentantes, que encontrarás en muchas fórmulas combinadas.
Cómo elegir según tu piel
Si tienes la piel sensible, busca fórmulas con niacinamida o ácido tranexámico, que suelen tolerarse bien, y evita las concentraciones altas de ácidos. Para la piel grasa o con tendencia acneica, las texturas ligeras en sérum o gel con ácido azelaico o niacinamida son una buena opción. Si tu piel es seca o madura, elige cremas que combinen el despigmentante con activos hidratantes y antiedad, como los retinoides o la vitamina C.
Cómo aplicarla
- Limpia la piel por la mañana y por la noche.
- Aplica el producto despigmentante en todo el rostro, no solo sobre la mancha, para unificar el tono y evitar halos.
- Por la mañana, termina siempre con un protector solar de alta protección.
- Introduce los retinoides y los ácidos de forma progresiva, unas noches a la semana al principio, para que la piel se acostumbre.
La protección solar, imprescindible
Ningún tratamiento despigmentante funciona si no se acompaña de protección solar diaria, todo el año y también en los días nublados. Basta una exposición sin protección para que la mancha vuelva a oscurecerse. Elige un fotoprotector de amplio espectro y alta protección, y si tienes melasma, uno con color, ya que los pigmentos ayudan a filtrar también la luz visible. Reaplícalo si pasas tiempo al aire libre.
Errores frecuentes
El error más habitual es abandonar el tratamiento antes de tiempo o aplicarlo solo durante el verano, cuando en realidad el otoño y el invierno, con menos radiación, son el mejor momento para tratar las manchas. Otro error es combinar a la vez muchos activos potentes, lo que puede irritar la piel y, paradójicamente, provocar nuevas manchas postinflamatorias. También conviene evitar los productos «blanqueantes» de origen desconocido que se venden fuera de los canales autorizados, porque pueden contener sustancias prohibidas en cosmética. Y no olvides el cuello, el escote y el dorso de las manos, zonas muy expuestas al sol que también se manchan.
¿Cuánto tarda en hacer efecto?
Hay que tener paciencia: los primeros resultados suelen apreciarse a partir de las 6-8 semanas de uso constante, y el tratamiento completo puede llevar varios meses. El melasma, en particular, necesita un tratamiento de mantenimiento para evitar que reaparezca.
¿Cuándo consultar al dermatólogo?
Si una mancha cambia de forma, de tamaño o de color, tiene bordes irregulares, sangra o pica, consulta con tu dermatólogo antes de aplicar cualquier tratamiento. Durante el embarazo y la lactancia, pregunta también antes de usar retinoides y algunos despigmentantes.
En nuestra farmacia te asesoramos para elegir el despigmentante y el protector solar más adecuados para tu piel. Llámanos al 925 143 291 o escríbenos por WhatsApp al 643 117 071.